Hace más de 300 millones de años, los continentes se unieron a causa del movimiento de las placas tectónicas formando uno solo. A este súper continente se le llamó Pangea.

Cien millones de años después, Pangea se fragmentó y las tierras fueron moviéndose hasta alcanzar la ubicación actual de los cinco continentes, en un proceso que todavía no se ha detenido.