Foto: Tormenta sobre la isla de Ibiza.

La causa: el calor. Las tormentas de verano se forman cuando la tierra se calienta y el aire hace elevarse las nubes hasta que estas se topan con una capa de aire frio que les impide subir mas. Entonces comienzan a abrirse hacia los lados y el frio condensa las gotas de agua y hace que estas se precipiten en forma de lluvia.